En estas obras se reflejan los utensilios, las prácticas, la cocina y el comer como actos diligentes y de trabajo, también como momentos de descanso, de interacción y de sustento. La comida es en el arte un momento de ceremonia.
Hay una sensibilidad muy particular, asociada a lo femenino, capaz de encontrar una veta profundamente siniestra que nos estremece y desconcierta. Texto de Ave Barrera.