En estas obras se reflejan los utensilios, las prácticas, la cocina y el comer como actos diligentes y de trabajo, también como momentos de descanso, de interacción y de sustento. La comida es en el arte un momento de ceremonia.
«Si no lo veo, no lo creo». El acto de observar es un ejercicio importante en una democracia, la vigilancia ciudadana es una forma de participar y de asegurar la confianza en cada proceso electoral.
Treinta y seis años después, la Biblioteca Central es un fabuloso punto de encuentro, un espacio multimodal al que asisten niñas y niños, al que acuden cronistas del estado a compartir el conocimiento de su terruño, en donde se desarrollan charlas periódicas sobre temas capitales para la humanidad, en donde hay un cine club y se desarrollan eventos en el auditorio: conferencias, premiaciones y simposios.