A las bibliotecas se les necesita exigir mayor intensidad en su transformación como espacios para la formación intelectual, emocional y espiritual de las y los integrantes de las comunidades.
En esta era de la información pareciera que el arte ha quedado en un segundo plano respecto a las necesidades inmediatas y productivas que la sociedad nos exige. En medio de un mundo interconectado, ¿cuál es el papel que aún tiene el arte?