Un accidente en la presa de Vajant, Italia en 1926 es una oportunidad para reflexiones en cómo la ciencia necesita escuchar muchas voces para ser más desarrollarse de mejor manera.
En los últimos 30 años ha cambiado la forma en que accedemos a la información. ¿Qué consecuencias inesperadas tiene la tecnología en la forma en que nos comunicamos y nos informamos?
Todas esas actividades en las que recreamos nuestras vivencias, desarrollamos conceptos o plasmamos sentimientos, al valernos de la materia, la imagen o el sonido, se vuelven arte, y justo ahí se encuentra el rap. Columna de opinión de Miguel Ángel Contreras Sánchez.