Todo archivo tiene un comienzo, pero descubrir ese inicio no es tan sencillo. Es como el dilema del huevo y la gallina: ¿qué vino primero? ¿Cuándo un montón de documentos dispersos dejan de ser solo eso para convertirse en un archivo? Según el filósofo francés Jacques Derrida, en su raíz etimológica, archivo significa comienzo. De ahí que preguntar por el nacimiento de un archivo sea, en el fondo, preguntarnos por el origen de los orígenes.
En el caso del Archivo Militante de Monterrey (AMM), lo más probable es que sus raíces estén en quienes, desde los años setenta, apostaron por la causa de los otros mundos posibles. Personas que hacían publicaciones y gráfica militante tomaban fotografías o filmaban películas para denunciar la deficiente democracia, la desaparición forzada, la explotación capitalista, la falta de vivienda digna, la corrupción sindical, la represión estudiantil y la marginación de los pueblos indígenas.
El AMM también nace de la pérdida. De los documentos de organizaciones militantes que nunca llegamos a conocer: porque no se produjeron a causa de la apatía, de la represión o de los pocos recursos; porque se destruyeron con el tiempo, ya que nunca se pensaron para durar; o porque conservarlos o rolarlos implicaba un riesgo. Asimismo, porque, después de todo, ¿qué sentido tenía guardar recuerdos de luchas que no alcanzaron las metas que se propusieron?
Puede decirse además que el AMM comenzó con el encuentro de quienes escribimos este texto, cuando uno se topó con el otro hablando sobre el rearmado de una película silenciosa e inconclusa, filmada por dos militantes del Frente Popular Tierra y Libertad. También podría decirse que el amm nació más bien por una manía por el rejunte de cosas: periodiquitos, rollos de película, casetes, afiches, tipos móviles y playeras del Toros Neza.
Quizá, sin embargo, el verdadero comienzo fue la inquietud por conocer los movimientos sociales y las organizaciones militantes de Monterrey: ¿quiénes eran sus integrantes?, ¿cuáles eran sus propósitos?, ¿qué pasó con todo aquello y con lo que hicieron?, ¿cuál es su relación con el presente? y, sobre todo, ¿por qué para tanta gente pareciera que nunca existieron?
Así, el AMM tiene múltiples y permanentes comienzos, en tanto que militamos por su causa: la de los otros archivos posibles. Lo que hay, entonces, es apenas el inicio de un archivo.
_______
AUTORES
Jaime Sánchez Macedo
Cursa el Doctorado en Ciencias Sociales en El Colegio de Michoacán. Autor del libro Donde habita el olvido. Conformación y desarrollo del espacio público en el primer cuadro de la ciudad de Monterrey, 1980-2007.
Edén Bastida Kullick
Cursa el Doctorado en Ciencias Sociales en El Colegio de Michoacán. Autor del libro Donde habita el olvido. Conformación y desarrollo del espacio público en el primer cuadro de la ciudad de Monterrey, 1980-2007.

Este artículo aparece en
Punto Dorsal #6
La vida es una fiesta
La cara política de las celebraciones mexicanas